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Artista e ilustradora

miércoles, 9 de mayo de 2012

Telas al aire


Muchos años después de que mi tía me hiciera esta foto, sigo quedándome embobada contemplando las coladas secándose al sol agitadas por el viento. No puedo escapar a la fascinación que me producen  jerseys, camisetas, pantalones, calcetines , bragas, calzoncillos y sábanas  moviéndose como si bailaran colgando de pinzas y cables.
Cuando me encierro a trabajar en el taller, rodeada de telas e hilos siento que estoy de alguna manera reproduciendo esos espacios efímeros que son los tendederos que tanto me inspiran.  No puedo dejar de sorprenderme cada vez que miro la foto de arriba. Me parece un guiño mágico de la vida. Mi tía me la envió por carta hace algunos años, antes de que empezase a bordar. Ahora la tengo al lado de mi mesa de trabajo en el taller, al lado de las telas en las que  suelo bordar paisajes y árboles, que son algunos de mis temas favoritos. La foto de abajo la tomé en Venezia en noviembre de 2011, en ella también hay telas y árboles.

                                  

sábado, 21 de abril de 2012

A mano y a máquina





La tela que empecé a bordar en Jaipur, sigue creciendo en Barcelona. De 30cm a pasado a medir 160 cm. Desde el bastidor de bordar a la máquina de coser para volver de nuevo al bastidor y al bordado a mano. Mientras trabajo en ella, tengo la sensación de que son los materiales los que dirigen el trabajo, marcan el ritmo y la dirección que debe tomar la pieza. Estos días me vienen a la memoria las palabras de uno de los mejores profesores que tuve en la Universidad mientras estudiaba Bellas Artes. Se apellidaba Crespo y era profesor de dibujo. Siempre nos aconsejaba, parafraseando a un maestro japonés, "cien veces mirar por una de ejecutar". Mirando la pieza, las diferentes telas con las que estoy trabajando, los hilos de colores  y las piedras semipreciosas me doy cuenta de como los materiales hablan y lo importante que es escucharlos, a veces durante días, para poder oír lo que me quieren decir, antes de decidirme a intervenir en ella. La idea original que surgió una noche dibujando con rotuladores  sobre un papel casi transparente en el hotel Luna rosa, ha ido desarrollándose y ramificándose. Los trazos del rotulador se han metamorfoseado en lineas bordadas. Las piedras bailan con los hilos y crean formas nuevas que van creciendo sobre la tela.

martes, 27 de marzo de 2012

Estrenando las agujas de Wali





Hoy por fin me he decidido a estrenar las finísimas agujas que Wali me dio para que utilizase en mis bordados. Desde que volví de Jaipur  he guardado el paquete de 12 agujas como un tesoro . Hoy cansada de perforar con mis agujas "occidentales" el algodón casi transparente con el que estoy trabajando he sacado una de las agujas indias, del grosor de un cabello, y tras muchos esfuerzos he conseguido enhebrarla. El ojo por el que he intentado una y otra vez pasar el hilo es diminuto y el hilo se ha resistido una y otra vez a entrar por él. Finalmente lo he logrado y he empezado a bordar con mucha más fluidez que ayer, pudiendo realizar puntadas mucho más pequeñas y limpias. A la espera de que lleguen las lentejuelas de colores mágicos que Rohini me descubrió, sigo trabajando con mis maravillosos hilos comprados en los bazares de Jaipur. Sus colores son tan vivos como las calles de la ciudad. Espero poder transmitir parte de esa vida a las ideas que nacieron entre Jaipur y Delhi y que ahora, de vuelta a Barcelona estoy materializando en mi taller. Las clases de Zardosi (bordado) que me dieron Rohini y Rias están dando sus frutos y noto como mi técnica ha mejorado un montón.